En 2007, Isaac Querub Caro, presidente de la Federación de Comunidades Judías de España, fue testigo en el Campoamor de cómo Yad Vashem recibía el Premio de la Concordia. Ahora une su nombre al del jurado que hoy fallará el galardón de Ciencias Sociales.
«Me parece muy difícil que haya entendimiento con un país que no respeta los derechos humanos y fomenta el terrorismo como Irán»
En 2007, Isaac Querub Caro, presidente de la Federación de Comunidades Judías de España, fue testigo en el Campoamor de cómo Yad Vashem recibía el Premio de la Concordia. Ahora une su nombre al del jurado que hoy fallará el galardón de Ciencias Sociales.
Yad Vashem, Amos Oz, Woody Allen, Leonard Cohen… Menuda nómina de premiados judíos.
El jurado afronta hoy la última votación
Sin duda. Podemos sentirnos orgulloso porque la Fundación Princesa de Asturias no establece discriminación por grupos, religión o forma de pensamiento. Al contrario, es abierta y eso es extraordinario en los tiempos en que vivimos.
«La comunidad internacional debe ser mucho más contundente contra el Estado Islámico»
Suelen decir ustedes que la sociedad española no es antisemita, pero sí hay rasgos de antisemitismo.
Siempre he defendido que España no es un país antisemita, pero es cierto que existen prejuicios y estereotipos debido a la ignorancia, a flecos de la antigüedad y debido seguramente a mucha de la desinformación procedente del conflicto de Oriente Medio. Esas imágenes en las se tiran piedras contra un tanque crean un poso, sobre todo en la mente de la gente menos preparada o más joven.
¿La solución?
Diálogo, información y sobre todo educación. La crítica es muy necesaria, pero debe hacerse con mesura, con conocimiento.
O sea, que el gran problema es el conflicto árabe-israelí.
No solo. Hay más gente y cabezas pensantes que animan esos prejuicios y estereotipos. Me refiero a declaraciones y hechos que vienen de Irán o el Estado Islámico, que son propaganda antisemita y antiisraelí y fomentan incluso el terrorismo.
Antisemitismo y antisionismo. Para algunos son sinónimos. ¿Para usted?
Lo que pasa es que hay mucho antisemita interesado en confundir los términos. Y atacan al pueblo judío haciendo creer que solo atacan a Israel, y a la vez acusan a los judíos de no ser abiertos a las críticas, cuando el pueblo judío es por naturaleza discutidor. No son necesariamente sinónimos, pero mucha gente los confunde.
Se da cuenta de que vivimos en los tiempos del anti: antisemita, antiislamista…
Claro, porque es mucho más difícil trabajar y luchar ‘a favor de’. Pero cuando usted estudia la historia del pueblo judío y ve personalidades como Moisés, Jesucristo, Karl Marx, Einstein, Freud… Es gente que ha contribuido al progreso de la humanidad y la modernidad trabajando ‘a favor de’.
Ahora abunda el antiislamismo.
Hay islamofobia gual que hay judeofobia y cristianofobia. Si tenemos que hablar de persecuciones y asesinatos colectivos, lo más grave lo están viviendo ahora los cristianos en Siria, Yemen y el Norte de Nigeria. No se puede mirar hacia otro lado. Lo peor es la indiferencia.
¿Cuál es la relación que deben tener estado y religión?
Nosotros apostamos por un estado aconfesional y al tiempo la libertad de pensamiento y de religión, que es lo que ha defendido el pueblo judío a lo largo de su historia. Siempre se ha integrado en los países de acogida y lo único que ha reivindicado es el ejercicio de su religión, la santificación del sabbat y sus costumbres, nunca ha querido convertir ni evangilizar a nadie.
Antes hablaba del conflicto árabe-israelí. ¿Aboga por un estado palestino?
Siempre hemos sido favorables a que un pueblo ejerza el derecho de autodeterminación y tenga su propio estado, pero lo importante es que los pueblos y sus líderes hablen entre sí, no se puede hablar de paz cuando no hay ni objetivos ni credibilidad ni legitimidad ni seguridad. Los países árabes deben hacer un gran esfuerzo en educación, porque hoy por hoy la mayoría de las poblaciones árabes y musulmanas están educadas en el odio a occidente, en el odio al judío, en el odio al cristiano.
Entiendo de sus palabras que los interlocutores palestinos no son válidos.
Yo no sé si tienen toda la legitimidad y el apoyo de sus pueblos.
Antes aludía a Irán. ¿Hay posibilidad de entendimiento futuro?
Usted dirá. A mí me parece muy difícil que lo haya con un país que no respeta los derechos humanos, los de las minorías, las mujeres o los homosexuales, y que fomenta el terrorismo.
¿Cuál es el papel de la comunidad internacional ante el Estado Islámico?
Debe ser mucho más contundente.
Defina contundencia.
Todo lo que sea necesario. Debe poner todos los medios al alcance del estado democrático con la ley en la mano.
«La mayoría de las poblaciones musulmanas están educadas en el odio al judío y al cristiano»
14/May/2015
El Comercio (Asturias), M.F. Antuña